El problema no se soluciona aceptándolo; solo lo empeora.
Acepté que esto no era normal, que este sentimiento era distinto; y que poco a poco viene creciendo.
No conocía persona que me hiciera sentir tanto como él; que ni siquiera está presente; que no está, que tampoco he visto... pero que sé que está en casi todo mi corazón.
Has llegado a meterte de una forma extraña, y demasiado rápida.
No recuerdo en qué momento llegamos a ser 'cercanos' o en qué momento empezamos a hablar todos los días; lo único que sé es que lo hacemos a diario y no puede pasar un día sin ello.
Eres extraño; pero eso es lo que mi corazón desea ahora.
Tu voz es como el sonido más dulce, veo tu nombre y siento algo dentro de mi mandar electricidad hacia todo mi cuerpo; escucho tu risa y yo sonrío.
No te llamas 'Chen' y sin embargo; haces que mis días mejoren, que me ría durante horas y que jamás me canse de tener esa ventana del chat abierta.
No sé en qué te estás convirtiendo.
No quiero esperar algo de nada.
Tampoco de ese sonido particular de tu 'r'.
No quiero.
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