domingo, 19 de octubre de 2014

too much-

La vida corre
Tan rapido como el viento. Te aplasta, te corta con su fuerza. Cuando de pronto te das cuenta el que empezó a caminar ya no eres más tú. La víctima que no quieres ser de pronto se convierte en quien esta sobre tus piernas no siguiendo las líneas que tenias pensadas en tu camino.
De pronto te das cuenta del dolor; lo sientes y no hay forma de liberarte.
Pobre; nadie te enseño a valorar el tiempo.
Nadie te advirtió que podías morir en vida; nadie jamás dijo nada. El lado bueno de la vida es el que siempre da la cara, cuando en la realidad cada error se las cobra caras.
Todo en lo que creías todo el sentimiento, cada sonrisa se puede convertir en un ácido bajando por tus mejillas.
Cada segundo cuenta a la hora de juzgar al culpable. Cada minuto define el final de tus sueños.
Cada pequeño error demanda aún más dolor el día de mañana.
Lo que tu pensabas estar bien quizás no lo estarás más; quizá tus rezos desesperados jamás sean escuchados, quizá la seguridad te deje
Quizá el amor te nubla en camino y termine siendo lo único que ahora no puede salvarte.

Quizá cometer un simple error pueda matarte; quizá nunca más puedas encontrarte….quizás no seas el mismo mas tarde.

Las risas de quienes dicen ser tus amigos ahora se convierten en la melodía detrás de tu tristeza. Las criticas, todo aquel que juzga creyendo conocerte.

No me importa
Esto es mi vida.

La rabia que hace necesitar la sensación de morir
Jamás mentiría en decir no he pensado en hacerme lo peor de la vida y dejar a todos los que me importan dañarse porque no estoy más con ellos. No me considero especial, no soy quienes todos esperan que sea, ni siquiera soy quien yo esperaba que era. No me conozco ni un poco, y aun así me malltrato. Creo que me lo merezco en el fondo.
Me duele ver todo lo que quería arruinado y que al querer hacer algo por arreglarlo solo lo eche aún más a perder. Si existiera un dios no me haría sufrir tanto.
Me duele el corazón, el alma, me duele todo. Hay días en los que quisiera no despertar pero sin querer abro los ojos la siguiente mañana; sin querer sigo aquí.
Estoy cansada.
No he empezado a luchar todo lo que debería, pero no soporto estar más aquí. Me duele tanto, me pesa cada error que he cometido. Me pesa cada vacío, cada lágrima que alguna vez he derramado.
De simples historias de amor pasar a dañar el resto de mi vida.
Sé que depende de mí, que enteramente yo decido si derrumbarme o seguir adelante pero no tengo fuerzas; no las encuentro.
Estoy molesta por no haber dicho lo que debí haber dicho en aquella entrevista. Debí haber luchado por mí misma; me confié de más.
Era un examen que no aprobaría y quizás ya lo sabía.

Tengo miedo a enfrentarme ante personas que jamás sabrán todo el peso que cargo dentro; que me juzguen que ni siquiera intenten entender.


El dolor va más allá de las cicatrices.